sábado, 14 de junio de 2008

Cosas que hacer en Auckland cuando estás vivo (II)

Ir a una cata de vinos españoles

Conocimos a dos madrileñas por la calle y nos informaron que esa misma tarde había una cata de vinos españoles en una tienda de vinos. Asi que para allá que fuimos siguiendo el cartel de “Spanish fiesta” Tomamos “Marques de Cáceres” y un poco de queso manchego (que venden en ese mismo sitio a un precio desorbitado).

Ver la Formula 1

La verdad es que desde tiempos de Damon Hill no seguía la Formula 1 con tanto interés. La echan en el “Perfect Pub”, que nos queda a 2 minutos de casa. Y estás ahí sentado en un sillón tomándote cerveza barata mientras comentas la carrera. Y cuando la carrera está aburrida (el 90% del tiempo en la F1) pues hablas de otras cosas. Buena excusa para gastar hora y media en un bar.

Ir al acuario

El síndrome del residente nos había atrapado. Cuando vives en una ciudad hay una extraña fuerza que te impide visitar las cosas que visita un japonés que va a pasar tres días a tu ciudad. Asi que decidimos que teníamos que completar las actividades típicas de “turista en Auckland” Y una de ellas es visitar el acuario de Kelly Tarlton’s. Que a pesar de tener nombre de chica, era una especie de Jacques Cousteau neozelandés. Asi que haya que fuimos. Y aparte de ver pingüinos, tiburones y otra serie de bichejos marinos, había una sección dedicada a las expediciones antarticas. Me hizo revivir esa gran campaña de la expedición “Starkweather-Moore”

Visitar el Auckland Museum

El Auckland Museum se encuentra en el Auckland Domain (una especie de Retiro) y es prácticamente el único museo interesante de la ciudad. He estado un par de veces y no está mal. Como aquí no tienen cuadros ni esculturas, hacen los museos con una especie de batiburrillo. Primera planta, cosas maorís. Ahí, entre otras cosas, puedes entrar, tras quitarte los zapatos, en una especie de casa sagrada de los maorís. Segunda planta, Museo de Ciencias Naturales. Lo más interesante es que tienen una casa donde te sientas como estuvieras en el salón de tu casa y hay una simulación de si el volcán Rangitoto (del que hablo a continuación) comenzara a erupcionar. Primero la tele empieza a dar noticias simuladas y luego la casa se empieza a mover (se supone que ahí, la palmas) En la tercera planta tienen “cosas de guerras” Lo más interesante, quizá, es que tienen dos aviones de la segunda guerra mundial. Uno de ellos es uno de los aviones japoneses con el que bombardearon Pearl Harbour. Por cierto, la entrada es gratuita, aunque te piden un donativo establecido (no es mucho)

Rangitoto

Otra de las actividades de domingo que nos quedaban por hacer era visitar Rangitoto. Para ir para allá, cogimos un ferry acompañados de Felipe (chileno) y Rosario (argentina) Como veis, nuestras amistades han derivado al habla hispana. Aunque yo creo que más que por la lengua, es por la afinidad cultural.
Rangitoto es un volcán situado enfrente de Auckland que se formó tras una serie de erupciones hace solo 600-700 años. En la isla formada por el volcán no se puede construir y es una bonita mezcla entre abundante vegetación y roca volcánica. Básicamente lo que hicimos en Rangitoto fue subir a la cima y volver a bajar. Por cierto, Rangitoto (nombre maorí) significa cielo sangriento. Que bonito.

Hacer una fiesta despedida a Alberto

El sábado pasado toco hacer una fiesta de despedida a Alberto. Vino un montón de gente al apartamento. La fiesta comenzó a las 9 de la noche y terminó a las 4:30 de la mañana. Hay gente que llega más tarde y hay gente que se va antes, pero tú, como anfitrión, te la comes (más bien, te la bebes) toda. E hicimos lo típico de una fiesta: Beber en abundancia y hablar, derivando los temas de conversación a planes de dominar el mundo cuando se empieza a estar contento. También estuvimos jugando al okalimotxo en inglé que me regalasteis. Aunque jugamos con cerveza (más tarde yo con whisky). Y tuve que cantar una canción acerca de los pechos de Arah, una koreana. ¡Qué grande eres Boiso! Y como en la versión española, acabas sin poder abrir la boca por las putas reglas. Ah, en la fiesta hasta baile la bilirrubina (lo siento Sandra, te he sido infiel). Asi que estuvo completa. En hora y media comienza la fiesta de despedida para Omar y para mi. Esperemos superar las 72.


P.d: Como habréis podido comprobar, he subido nuevas cosas. Pero están en un nuevo álbum (enlazado aqui a la derecha como Bocabajo2) ya que no me deja más de 500 fotos por álbum. Como siempre, los videucos al final.

martes, 3 de junio de 2008

Culebrón y vuelta a España

Vosotros os preguntareis (o no) porque llevo tanto tiempo sin escribir. Las razones son varias: Primero, que ya no tengo tantas cosas que contar. Tratar con chinorris se convierte en el día a día y ya deja se ser una novedad graciosa describir las curiosidades y costumbres del país. Segundo, que estoy bastante vago para ponerme a ello. No sé porqué, pero casi ni llamo a casa ni escribo en el blog. Y los que me escriben correos verán que tardo tiempo en responder. Estoy perezoso para esto. Y último, porque por aquí las cosas han estado revueltas. Y tampoco tenía ganas de escribir cosas poco agradables y no tenía tantos ánimos para ponerme a ello. El resumen es que al final vuelvo a España el 10 de Julio Dios mediante. Empecemos con la historia que tiene muchas intrahistorias. He estado esperando para no escribir nada en caliente, pero seguro que mi sesgo personal estará presente. El resumen es este:

- El plan previsto era estar hasta mediados de Julio en Auckland, dejar el apartamento y viajar en caravana Alberto, Omar, Pan y yo recorriendo la Isla Sur. Y volver a Auckland para coger el avión el 4 de Agosto. Esto lo planeamos así, porque Pan terminaba su estancia en LSI el 11 de Julio.

- Pan se echo un novio tahitiano. Al par de semanas de estar con ella, parecía que el colega quería vivir de gratis en nuestro apartamento. Y además sin preguntar ninguno de los dos si se podía quedar. Como se supone que son diferentes culturas y blablabla pues le puedes achacar todo a ello. Pero vamos, que si en Gales comprobé que los franceses eran los mayores gorrones del universo (lo siento, Mouton) Pues en Nueva Zelanda lo hago extensivo a los de habla francesa. El caso es que no querer ser una ONG provocó ligeras tensiones internas. Pero fueron solucionadas acordando ciertas reglas y todo volvió más o menos a su cauce. No era todo como antes, pero bien. Digo que no era como antes ya que Pan parecía otra persona diferente a la que conocíamos. Pero tranquilos, no voy a agarrarme al “antes molabas”

- Alberto dijo que él se volvía el 9 de Julio por motivos personales. Y que viajaría a la Isla Sur el 12 de Junio.

- Omar tenía pensado ir a Australia el 1 de Junio y volver el 13. Alberto y yo no le acompañamos por dinero, básicamente. Yo preferí pagar un mes más de curso, se nota que soy aplicado.

- Pan decide ir 10 días a Tahiti con el novio y un amigo del novio. Saca el billete pero luego se da cuenta que no la van a dejar volver a entrar a NZ si sale del país (tiene una visa rara y ya sabemos que aquí son muy puteros) Pierde el dinero del billete y nos dice que no nos va a poder acompañar a la Isla Sur. Los motivos son: Sus padres le iban a pagar el viaje a Tahiti pero a cambio la iban a dejar de dar dinero para estar en NZ. Y por lo tanto no tenía para ir para la Sur. El caso es que al final no va a ninguno de los dos sitios. Nunca lo acabé de entender muy bien, pero el motivo oficial es “que no tiene dinero”

- Como se nos iba a quedar una vacante al irse Alberto, pensamos en buscar compañero de piso entre el 1 de Junio (cuando se iba Omar a Australia, enlazándolo con cuando se iba Alberto a la Isla Sur) y el 15 de Julio. Con posibilidad de que se quedará más tiempo con Pan (va a seguir viviendo en NZ) o con el novio o con un amigo del novio también o ya se vería. Como no sabíamos todavía hasta que fecha íbamos a ampliar el contrato, estábamos esperando a que estuviera cerca de terminara el plazo (vencía el 30 de Mayo)

- El caso es que tres días antes de que se cumpla la fecha para extender el contrato (habíamos estado esperando hasta el final para saber cuanto lo íbamos a extender, dependiendo de si entraba alguien en el piso o Pan se quedaba en el apartamento, ya que va a seguir viviendo en NZ o qué) nos comunica que ella quiere dejar el apartamento el día 19 de Junio que es cuando vuelve su novio de Tahiti (recordad el viaje fallido) y que es cuando expira el contrato. Yo entendí como que se iba y punto. Luego al parecer lo que quería era buscar una solución buena para todos. Pero la verdad es que era imposible y además yo no quiero retener a nadie contra su voluntad, por mucha palabra de estar hasta una fecha hubiera dicho antes.

Asi que, viendo las circunstancias, a Omar y a mi nos quedaba:

- Extender en esos momentos el contrato a ciegas con la esperanza de encontrar dos compañeros de piso para el periodo entre el 19 de Junio y el 15 de Julio. A ver donde encuentras a dos personas para ese periodo absurdo y además diciendo que tienen que esperar hasta el 19 para entrar a vivir. Nos dimos cuenta que esa opción no era muy viable.

- Alquilar otro apartamento para dos durante ese tiempo. Tampoco es viable, porque aquí tienen un mínimo de por lo menos tres meses para alquilar.

- Irnos los dos a vivir a un albergue. Sale más caro y muchísimo más incomodo que un apartamento. Y la verdad, tras ver como todos los planes se iban abajo, no le vemos mucho sentido a continuar en Auckland viviendo junto a vagabundos reconvertidos en un albergue (había unos cuantos de ese perfil en donde estuvimos el primer mes). Sería algo así como continuar por continuar.

Asi que tras ver que podíamos cambiar el billete de avión por solo 25€ de coste, decidimos que lo mejor era nada más terminar el contrato del apartamento, ir para la Isla Sur, donde nos juntamos con Alberto y más gente. Y tras nuestra estancia en la Isla Sur, volver al Reino de España. Tras ver como estaban las cosas, era la mejor opción.

Para vuestra suerte o vuestra desgracia, el 10 de Julio me tenéis por España. Y amenazo: Vuelvo dispuesto a seguir molestando.

lunes, 19 de mayo de 2008

Cosas que hacer en Auckland cuando estás vivo

Ir al rugby

Como me había comprado una bufanda de los Blues, decidimos ir a otro partido para amortizarla. En este caso el partido era contra los Hurricanes de Wellington. Asi que podíamos considerarlo un derby. Además los Hurricanes llegaban a Auckland segundos y los Blues (sextos) tenían alguna oportunidad para clasificarse para semifinales (se clasifican los cuatro primeros, el resto vacaciones) si ganaban este partido. Asi que pintaba un partido interesante. Y así fue. Hubo casi lleno en Eden Park. No me extraña, ya que nuestra entrada valía 6€ (y te incluye los autobuses especiales centro ciudad-estadio) Y además te dejan beber cerveza. Asi si que se hace afición. Está vez fuimos unos cuantos más al partido. Nos juntamos alrededor de quince personas y la ubicación para ver el partido fue mejor. Ganaron los Blues 19-17, el partido estuvo disputado y muy intenso. Y hubo hasta polémica arbitral, ya que los árbitros tuvieron que ver repetida una jugada de un ensayo de los Blues un montón de veces hasta que decidieron que no fue. Malditos hijos de puta… El caso es que los Blues hicieron el mejor partido de la temporada (merecieron ganar de más) pero finalmente no pudieron clasificarse. Otro año será… Ahora a ver si conseguimos ver a los All Blacks, que juegan el mes que viene contra Inglaterra y en Agosto contra Sudáfrica.

Organizar (o no) una "experiencia asiática" en tu apartamento

Estando de fiesta con las koreanas Hye Young y Arah, habíamos hablado de quedar el siguiente Miércoles (por el Miércoles pasado) en nuestro apartamento, no sé si para cenar comida koreana o solo para beber o no me acuerdo bien (había 2x1 en cubatas) El caso es que estaba por allí Emilio (chileno) y se lo comentamos. Enseguida se puso a repetir “una experiencia asiática” “una experiencia asiática” Nos hizo mucha gracia y le dijimos que se uniera. Y como Rosario (argentina, una de las tres argentinas nombradas en entradas anteriores) estaba por allí, pues no íbamos a ser menos de comentárselo. Y el caso es que son muy amigos de Felipe (el chileno que me pregunta por De Juana Chaos), que vino el Lunes a nuestro apartamento, y claro, había que decírselo también. Pero si se lo dices a toda esa gente, no vas a dejar de decírselo a otros que son también amigos. Empezamos a sumar y a sumar gente hasta que esto se empezaba a parecer sospechosamente a una fiesta. Al final, el último día, las koreanas dijeron que no podían asistir, así que nos vimos obligados a hacer la “experiencia asiática” sin asiáticas. Bueno, estaban Eun Ji y Pan, pero no deja de ser gracioso como derivó el plan. Toda excusa es buena para una “pequeña reunión” Nunca digas la palabra fiesta que te traen a todos sus amigos lejanos a tu casa (vamos, como hacemos nosotros muchas veces cuando nos acoplamos)

Ir al zoo

Pues si, Auckland tiene zoo. Y está bastante bien. No es tan grande como el de Madrid, pero no es caro (unos 9€) y puedes gastar tus 5 horillas allí viendo animalejos. Creo que casi todos ya los había visto antes. La principal novedad era ver al kiwi. Un animalejo muy feo propio de Nueva Zelanda. Si, aquí todo lo representativo se llama kiwi. La fruta (NZ exporta una barbaridad de kiwis) y el animalejo. De hecho, a los oriundos neozelandeses también se les llama kiwis. Son asi de originales. En el zoo, al kiwi lo tienen en completa oscuridad (debe ser que le molesta la luz o algo) y apenas se le puede ver (y menos hacer buenas fotos, ya que no dejan usar flash) Pero bueno, estuvo entretenido para pasar el Sábado.

Ir a pasar el día al volcán

One Tree Hill es una colina, que en realidad es un volcán extinguido. Y los alrededores también reciben ese nombre. Está situado en un parque enorme dentro de la ciudad, donde podemos encontrarnos vacas y ovejas. Y te puedes subir a lo alto de la colina para tener unas estupendas vistas de Auckland. Además estuvimos paseando entre las ovejas y viendo árboles con unas increíbles raíces que formaban una cueva en su interior. Como podréis suponer está todo muy bonito, como casi todo en este país. La verdad es que como actividad para pasar el Domingo está bastante bien.

Ver al Estu mantenerse en ACB

Me levanté a las 6:30 de la mañana para ver el decisivo partido contra el León. También me las había apañado para ver el partido contra el Granada y el partido contra el Menorca, gracias a una página que me recomendó Oscar (www.rojadirecta.com) Contra el Menorca lo pasé realmente mal, porque los puteros estuvieron a punto de bajar. Por suerte, no fue así. El partido contra el León lo celebré acostándome. Eran las 8:30 de la mañana y solo había dormido dos horas. El Estu sigue en la ACB. Ahora solo falta que resuelvan el cisco que tienen montado dentro. Hay más problemas internos que en el PP.


Ver al Madrid eliminado en cuartos

Tras celebrar que el Estu se mantenía en la ACB, el siguiente paso para completar la alegría era que eliminaran al Madrid. Es una pena quedar primero después de tener que pelear durante 34 partidos y que venga el octavo y te eche a las primeras de cambio. Este partido no me levanté a verlo, pero tras conocer la noticia al levantarme, no pude quitarme la sonrisa de la boca en todo el día.


P.d: Como habréis podido comprobar he publicado nuevas fotos en Bocabajo. Las nuevas fotos comienzan en la 442 llamada Coche-gato. Al final, como siempre, los videucos. Por cierto, nos os podéis perder el video Omar hijo de puta muérete.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Peninsula de Coromandel y Hobbiton

El fin de semana pasado realizamos el último viaje que tenemos planeado en la Isla Norte. Alquilamos un monovolumen y nos dirigimos a la península de Coromandel. Aparte de los cuatro habituales, se nos unieron un batallón de coreanas: Eun Ji, Hye Young y Arah. Y también una turco-alemana, Hadiya. Tras darnos cuenta, nos preguntamos porque todas nuestras acompañantes a los viajes son chicas. Vosotros pensareis que es por las tetas. Pero no creo. Posiblemente sea por sus culos. ¡Yuju! Ya he conseguido poner en mi blog “tetas y culos”. Y encima he bordeado la sensibilidad de la audiencia femenina ganándome la palmada en la espalda del sector masculino. Ya estoy satisfecho. Continúo. Como decía, habíamos alquilado un monovolumen. Ésto lo hicimos el Miércoles. Y es que este viaje ha sido el más planeado de todos, con diferencia. Unas amigas argentinas nos recomendaron los sitios donde teníamos que ir y lo teníamos todo bien calculado. Reservamos el albergue con antelación (para que no tuviéramos que volver a dormir en el coche) y nos dirigimos a Coromandel con todo el planning milimetrado. Hay quien dice que mola más improvisar y que las cosas salen mejor así. Pero por experiencia de viajes anteriores, nos hubieran salido mejor con un poco de previsión. La primera parada del viaje fue en una mina de oro en Thames. Thames en su momento fue el lugar más poblado de Nueva Zelanda, gracias a la fiebre del oro en el siglo XIX. Aunque el recorrido dentro de la mina fue muy corto, tiene gracia eso de ponerse el casco, coger la linterna y caminar con la cabeza agachada por los túneles de la mina. Se nos olvidó cantar el “Soy minero” igual que a Dios se le olvidó repartir belleza cuando nacisteis. Tras la visita a la mina, nos dividimos: Fructuoso Martínez & Co se dirigieron a Coromandel Forest Park. Omar y yo nos dirigimos a Matamata. Que aparte de que todos los foráneos hagan el chiste con el nombre (todavía recuerdo aquello de “Luis Enrique, como el del Barça” “No, como tu puta madre”) tiene una atracción frikística, quicir, turística, llamada Hobbiton. La verdad es que no soy muy friki que digamos de El Señor de los Anillos, pero pensé en la envidia que os iba a dar a todos los frikis que leéis mi blog y me dije: Tengo que ir. El lugar donde se graba la comarca en las pelis es la granja de Alexander. El Alexander éste debe ser un terrateniente de la ostia, porque vaya parceluca que tiene el jodío. Cientos de laderas onduladas que parecían hechas por ordenador, con incontables ovejas pastando sobre ellas. Y allí están las casas de los hobbits incrustadas en la ladera. Todo muy cuco, muy idílico y muy bonito. Alli también aprovechamos para hacernos unas fotucas con unos orcos no muy creíbles. Eran dos cuarentonas que nos invitaron a Omar y a mi a ir a montar a caballo por la playa esa noche. Si no fuera porque no estoy acostumbrado, diría que intentaban ligar con nosotros. Me acorde de Labra, porque estaban intentando ligar con nosotros dos orcos de Mordor (pero de Mordor profundo, como dice él) Tuvimos que declinar la oferta, ya que a nosotros nos tiran más los animales. Asi que fuimos a dar nuestro biberón a las ovejas. Tras alimentar a los familiares de Mouton, vimos como un muchacho esquiló a una de ellas. Y dijo que en Nueva Zelanda había de dos tipos de ovejas. Unas de ellas eran la merinas, que las llevaron los españoles de cuando éramos un imperio (no como ahora que ni pasamos de cuartos) Tras esta agradable experiencia ovina, toco ir a descansar al albergue. Y es que el Domingo había muchas cosas que hacer.

El día siguiente se levantó con lluvia (uno no puede querer paisajes verdes y pretender que no te llueva de improviso) Por la mañana temprano fuimos bordeando la costa por una carretera muy bonita desde Thames hasta Coromandel Town. La carretera tiene cientos de curvas y prácticamente no dejas de ver el mar en ningún momento. En Coromandel Town cogimos un trenecito que te adentra en Coromandel Forest Park. Aunque parece que estás en el Amazonas, menuda selva. Tras disfrutar como niños, la siguiente parada era Cathedral Cove, una playa cojonuda. Pero dado que estaba lloviendo, a lo más que pudimos llegar es a bajarnos del coche y hacer un par de fotos rápidas antes de calarnos. Tras hacer las fotucas bajo la lluvia, al coche le dio por no arrancar. Y es que puedes planearlo todo perfectamente pero también puede caerte el diluvio universal y quedarte sin batería de repente. Tras preguntar si un automático se puede arrancar empujando (al parecer, no) Omar y Alberto se fueron a buscar ayuda mientras yo me quedaba con las chicas defendiéndolas de posibles violadores (vamos, que no me había llevado el chubasquero) Por suerte, no tardaron mucho en llegar con unos californianos que nos ayudaron a arrancar el coche. Lo malo es que ya no lo podíamos apagar para no correr el riesgo de quedarnos tirados otra vez. Asi que completamos el planning a duras penas yendo a Hot Water Beach, que como los más perspicaces habrán podido intuir, es una playa de agua caliente. Al parecer, tiene actividad geotermica y si haces un hoyo en la arena te encuentras con agua calentita calentita. Pero no pudimos hacer hoyo ni nada, ya que estaba Noe dando vueltas alrededor. Tras preguntarle que tal la familia, le tiramos un par de piedras y le dejamos agitando el brazo mientras salíamos corriendo. Tras éste incidente y tras quedarnos con las ganas de disfrutar de Cathedral Cove y Hot Water Beach, nos volvimos para Auckland. Y si, aquí también hay retenciones de entrada a la gran ciudad los Domingos por la tarde. Asi que nos tuvimos que comer un atasco enorme mientras escuchábamos por vigésima segunda vez el único CD que teníamos para el viaje. “Pastillas de freno, a toda pastilla, salpicaderos...” Ya se podrían haber puesto los Estopa una bateria en condiciones...

P.d: He publicado fotucas en Bocabajo. Son relacionadas con cerveza y de este último viaje. Comienzan a partir de la foto 393 llamada Guinness. Al final hay tres videucos.

lunes, 28 de abril de 2008

Empieza la segunda vuelta

Dentro de 4 horas sale mi avión. En 30 minutos salgo por la puerta para coger el autobús que me llevará al aeropuerto. De allí a Londres, pasando por Hong Kong. Una vez en Madrid, y tras saludar convenientemente a mi familia, intentaré ir quedando con todos vosotros para tomarnos unas añoradas cañas de Mahou con su tapa correspondiente. Y hablar. Y seguir hablando. Hay muchas cosas que contar. El Viernes, seguramente quedemos a las 10 en Tribunal para pasarnos por el Lozano a aprovechar su oferta en minis de kalimotxo. Y el Sábado, botijo en Caramuel y final de noche en el chino Jose, tomando bravas y caaaaaañitas a las 7 de la mañana. El Domingo, seguramente vaya a jugar al rol como casi todos los domingos. O a lo mejor no, porque hay partido del Estu y se juega el descenso. El Lunes de la semana que viene, empezaré a pensar que hago con mi vida. Modificaré el curriculum incluyendo mi experiencia anglosajona y me pondré a buscar en Infojobs algún curro con el que empezaré la rutina del resto de mi vida. Y así, hasta los 65. O más, que para entonces, seguro que hay que jubilarse más tarde para acabar de pagar la hipoteca. Ya tengo las maletas hechas. Echo la vista atrás y reflexiono si he aprovechado lo suficiente la experiencia. Quizá podría haber aprendido más inglés o haberme esforzado más en buscar un trabajo. O simplemente podría haber intentado disfrutar un poco más. Pero ya no hay vuelta. Solo se aprecia el tiempo perdido cuando éste ya ha pasado. Tengo una sensación agridulce. Por un lado, tengo ilusión por volver a Madrid. Por todos los que estáis por alli y porqué no, porque también se echa de menos tu ciudad. Con sus cosas malas y sus cosas buenas, pero es tu ciudad. Esa es la parte dulce. La parte agria es que también me da pena dejar éste país. Despedirme de Pan y de toda la gente que he conocido aquí. Porque si bien cuando me despedí de vosotros era un “hasta luego”, con la gente que dejo aquí seguramente es un “good bye”. Y también me da pena por Auckland. Ya empezaba a conocer la ciudad y estoy seguro que la seguiré recordando mucho tiempo. Pero no se puede tener todo. La experiencia ha terminado… O no. Espera. Ahora que recuerdo. El otro día… el Lunes. No, el Martes. El Martes. Cuando estaba, cuando fui al callejón, que te acuerdas que te dije que tenía que recoger una cosa, pero que al final me di el paseo en balde. Bueno, pues además de ir para nada, la mala suerte de que además… Cambie el billete para el 4 de Agosto. Resulta que me dieron una paliza unos ipod nanos y que Nueva Zelanda y yo nos damos una segunda oportunidad. Terminado el primer trimestre, comienzo el segundo con algunas asignaturas suspensas. Pero prometo que me voy a esforzar. De hecho, me he vuelto a apuntar a LSI, ante la no confianza de encontrar trabajo de informático y tras la reticencias a trabajar ilegalmente por 3,75€ la hora. Asi que aquí seguimos. Empezando la segunda vuelta y con más ganas que nunca. Nueva Zelanda, allá voy… Digo... ¡Aquí estoy!